Empresa

2009/10/20

Pedro Pepito Pérez, propietario de una sastrería pequeña, llevaba una vida modesta, que pareció sucumbir cuando dos importantes firmas de confección, con gran número de empleados, inauguraron sus respectivos locales a ambos lados del suyo. -¿Y ahora que va a hacer?, le preguntó un amigo.

-No hay problema, dijo Pedro. Todo irá viento en popa. Tan solo haré unos ajustes al aviso exterior de mi sastreria.

-¿Y eso para servirá? le dijo de nuevo su amigo.

-Todos.

-¿Y cual es el nuevo nombre de la empresa?

-“Entrada principal”

Hacer empresa y sostenerla y hacerla que pase más de una generación, no es nada sencillo. Lograrlo, requiere visión empresarial, creatividad, tesón y argucia.

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